Autoridades hallaron restos en el horno y detuvieron al hermano de la víctima, quien confesó el crimen.
Santo Domingo, República Dominicana — Una mujer de 35 años fue asesinada y descuartizada por su propio hermano, quien confesó el crimen tras ser detenido. Los restos de la víctima fueron hallados en su vivienda, algunos dentro de una olla en el horno de la cocina.
La República Dominicana se encuentra conmocionada por un crimen de extrema violencia registrado en Santo Domingo. Mildred Guerrero, de 35 años, fue hallada sin vida dentro de su casa, con señales de haber sido brutalmente atacada.
De acuerdo con la fiscalía y la Policía Nacional, el principal sospechoso es su hermano, Juan José Guerrero Quezada, quien fue detenido y reconoció haber cometido el asesinato.
El caso salió a la luz cuando vecinos alertaron a las autoridades por ruidos extraños y la ausencia de la mujer, lo que motivó una inspección policial en la vivienda.
Al ingresar, los agentes descubrieron una escena impactante: el cuerpo de la víctima presentaba múltiples heridas de arma blanca y partes del mismo habían sido separadas de forma violenta.
La médica forense a cargo confirmó que a la víctima le faltaban los miembros inferiores y que había recibido múltiples puñaladas. Además, se encontraron restos humanos en una olla dentro del horno de la cocina.
Este detalle estremeció aún más a la comunidad y fue confirmado en un informe preliminar divulgado por las autoridades judiciales.
El hermano de la víctima fue detenido en el lugar de los hechos y, según trascendió, confesó su responsabilidad en el crimen. Los motivos de la agresión aún se investigan, aunque no se descarta un trasfondo de violencia intrafamiliar.
Los restos fueron trasladados al Instituto Nacional de Ciencias Forenses (INACIF), donde se realiza una autopsia detallada para esclarecer la causa de la muerte y documentar las lesiones.
Vecinos y familiares expresaron su consternación por la brutalidad del hecho. Algunos describieron a la víctima como una persona tranquila y trabajadora, mientras que otros señalaron que el detenido ya había mostrado comportamientos agresivos en el pasado.
El Ministerio Público solicitó prisión preventiva contra Guerrero Quezada, quien enfrenta cargos por homicidio agravado y violencia intrafamiliar.
El caso ha abierto un debate en la sociedad dominicana sobre la necesidad de reforzar la atención a la salud mental y los mecanismos de prevención de la violencia doméstica.
Organizaciones feministas han manifestado su repudio y exigieron justicia pronta, señalando que este crimen es un reflejo de la vulnerabilidad que enfrentan las mujeres en sus propios hogares.
De igual manera, psicólogos consultados por medios locales advirtieron que los niveles de violencia extrema dentro de las familias están en aumento y requieren de políticas públicas más sólidas.
Las autoridades policiales confirmaron que se realizarán peritajes adicionales en la casa de la víctima para obtener más pruebas y reconstruir el desarrollo de los hechos.
El crimen ha tenido una fuerte repercusión en redes sociales, donde usuarios expresaron indignación y pidieron penas ejemplares contra el responsable.
El gobierno no se ha pronunciado oficialmente sobre el caso, aunque se espera que en los próximos días se emita una declaración en torno a la gravedad de la situación.
Mientras tanto, la familia de la víctima se prepara para darle sepultura, en medio de un clima de dolor e incredulidad por lo sucedido.
El proceso judicial continuará en los próximos días, con audiencias preliminares que definirán las medidas cautelares contra el acusado, quien ya se encuentra bajo custodia de las autoridades.