Un hombre fue condenado a 14 años y 20 días de prisión por agredir y amenazar a su esposa en Puerto Jiménez. Sus tres hijos presenciaron ataques.
GOLFITO, PUNTARENAS — Un hombre de apellidos Fallas Zúñiga recibió una condena de 14 años y 20 días de prisión por una serie de agresiones y amenazas contra su esposa en Puerto Jiménez, además de actos de violencia que afectaron a sus hijos.
El Tribunal Penal de Golfito impuso una pena de 14 años y 20 días de cárcel a un hombre de apellidos Fallas Zúñiga, tras establecer su responsabilidad en varios delitos cometidos contra su esposa y en hechos que involucraron a sus hijos menores de edad.
La resolución judicial responde a una serie de episodios de violencia registrados durante una relación matrimonial de aproximadamente diez años. Entre las conductas acreditadas durante el proceso figuran agresiones físicas, amenazas de muerte, un ataque con arma blanca que no llegó a consumarse y la destrucción de bienes personales de la víctima.
La sentencia comprende delitos de tentativa de femicidio, ofensas a la dignidad, amenazas contra una mujer, daño patrimonial y conductas relacionadas con el abuso o incumplimiento de los deberes derivados de la patria potestad.
El condenado deberá permanecer en prisión preventiva mientras la resolución adquiere firmeza.
Una agresión frente a sus hijos formó parte de las pruebas del juicio
Uno de los episodios examinados por el tribunal ocurrió el 22 de marzo, cuando Fallas Zúñiga atacó físicamente a su esposa en presencia de sus tres hijos.
Durante el incidente, el hombre la sujetó por el cuello y posteriormente la golpeó. La agresión provocó una situación de temor entre los menores que presenciaban los acontecimientos.
Uno de los niños comenzó a llorar ante lo que estaba sucediendo. Según los hechos acreditados, el agresor también lo tomó del cuello y le exigió que guardara silencio.
Este episodio formó parte del conjunto de conductas analizadas por los jueces para determinar las responsabilidades penales del acusado.
La presencia de los hijos resulta especialmente relevante porque demuestra que la violencia no se limitó a los ataques directos contra la mujer, sino que también afectó a personas menores de edad dentro del entorno familiar.
Amenazó a su esposa con un machete cuando ella intentó escapar
Otro de los hechos ocurrió el 18 de junio, cuando el hombre utilizó un machete para amenazar de muerte a su pareja.
Ante el peligro, la mujer intentó abandonar el lugar acompañada de sus hijos. Sin embargo, Fallas Zúñiga salió detrás de ellos, alcanzó a su esposa y la derribó.
De acuerdo con los hechos expuestos durante el juicio, el acusado intentó lesionarla con el arma blanca, aunque no logró consumar el ataque.
La conducta fue valorada dentro del proceso penal que terminó con una condena por tentativa de femicidio, junto con otros delitos relacionados con la violencia ejercida durante la relación.
La intervención de la justicia penal permitió examinar la secuencia completa de los acontecimientos, en lugar de considerar cada episodio de manera aislada.
Quemó ropa, documentos y herramientas de trabajo de la víctima
La violencia continuó ese mismo 18 de junio después de que la mujer intentara ponerse a salvo.
Según la prueba examinada en el juicio, el acusado regresó a la vivienda y comenzó a destruir varias pertenencias personales de su esposa.
Entre los bienes afectados se encontraban prendas de vestir, zapatos, uniformes utilizados para trabajar, documentos personales y un teléfono celular.
La destrucción de estos objetos no representó únicamente una pérdida material. Algunos eran necesarios para las actividades cotidianas y laborales de la víctima, por lo que su desaparición también podía dificultar aspectos prácticos de su independencia.
Esta dimensión del caso permite explicar la importancia de reconocer la violencia patrimonial dentro de las relaciones de pareja.
La violencia patrimonial puede manifestarse mediante la destrucción, retención o afectación de bienes y recursos de una persona, especialmente cuando esas conductas buscan limitar su autonomía o perjudicar su vida cotidiana.
En este proceso, las acciones contra las pertenencias fueron parte de los hechos considerados para establecer la responsabilidad penal del condenado.
Una década de relación marcada por diferentes formas de violencia
La investigación judicial examinó una relación de aproximadamente diez años en la que se identificaron distintas manifestaciones de maltrato.
Los elementos presentados durante el proceso describieron agresiones psicológicas, verbales y físicas, así como amenazas y daños contra bienes personales.
La sucesión de conductas permitió a los jueces valorar la gravedad de los episodios y el riesgo que enfrentó la mujer.
No se trató únicamente de una discusión doméstica ni de un conflicto relacionado con pertenencias materiales. Los hechos juzgados incluyeron ataques contra la integridad física y amenazas que pusieron en peligro la vida de la víctima.
La participación de los tres hijos en varios de los acontecimientos también evidencia la importancia de considerar la protección de las personas menores de edad en los procesos relacionados con violencia intrafamiliar.
El caso muestra cómo distintas formas de agresión pueden coexistir dentro de una misma relación y terminar siendo examinadas conjuntamente en un tribunal penal.
Por qué se dictó una condena por tentativa de femicidio
La tentativa de femicidio implica que una conducta dirigida a provocar la muerte de una mujer, dentro de los supuestos establecidos por la legislación penal, no llega a consumarse.
Su valoración judicial requiere examinar las acciones ejecutadas, las circunstancias del hecho y los elementos probatorios que permitan establecer la responsabilidad de la persona acusada.
En el caso de Fallas Zúñiga, el tribunal conoció los hechos relacionados con las amenazas de muerte y el intento de agresión con machete contra su esposa.
La sentencia también incluyó otras conductas penalmente relevantes que afectaron tanto a la mujer como a su entorno familiar.
La pena comunicada corresponde a 14 años y 20 días de prisión. No debe confundirse con una condena firme, debido a que todavía se encuentra pendiente la conclusión de las etapas procesales que correspondan.
Condenado continuará detenido mientras la sentencia queda firme
Después de dictarse el fallo, se dispuso que Fallas Zúñiga continúe bajo prisión preventiva mientras la sentencia alcanza firmeza.
Esta medida mantiene al condenado privado de libertad durante la etapa procesal posterior al pronunciamiento del tribunal.
La prisión preventiva y el cumplimiento definitivo de una pena son situaciones jurídicas distintas. En este caso, la continuidad de la detención no significa que la sentencia ya haya agotado todas las posibilidades de impugnación previstas por la ley.
La resolución marca una etapa importante del proceso judicial, en el que fueron examinadas las agresiones físicas, las amenazas, la afectación de bienes personales y la violencia que alcanzó a los hijos de la pareja.
El caso también evidencia la importancia de investigar de manera integral las distintas manifestaciones de violencia dentro del hogar y de garantizar mecanismos de protección para las víctimas y sus familias.

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