Un hombre de 46 años y su perro murieron en un ataque armado en Boston, Carrandí, Matina, Limón. Un hombre resultó herido; el OIJ investiga.
MATINA, COSTA RICA — Un hombre de apellido Díaz, de 46 años, y el perro que lo acompañaba murieron durante un ataque a balazos en Boston de Carrandí, Limón. Otra persona resultó herida; OIJ investiga.
Un ataque con arma de fuego ocurrido la tarde del sábado 7 de noviembre de 2026 dejó un hombre fallecido, otra persona herida y un perro muerto en la comunidad de Boston, distrito de Carrandí, cantón de Matina, provincia de Limón.
La víctima mortal fue identificada por el Organismo de Investigación Judicial (OIJ) como un hombre de apellido Díaz, de 46 años, quien caminaba por la vía pública acompañado de su mascota cuando ocurrió la agresión.
El hecho se registró en las cercanías del cruce conocido como La 50. Según la información comunicada por las autoridades y los reportes de atención de emergencias, varios disparos fueron efectuados contra las personas que transitaban por el sector.
El perro que acompañaba a Díaz también recibió un impacto de bala y falleció en el lugar.
Ataque ocurrió durante la tarde en Boston de Carrandí
La Cruz Roja Costarricense recibió el aviso de la emergencia aproximadamente a la 1:35 p. m., después de que se reportara una balacera con personas heridas en la comunidad.
Personal de emergencia se desplazó hasta el sitio para valorar a los afectados. Sin embargo, uno de los hombres ya no presentaba signos vitales cuando se efectuó la atención.
El segundo afectado fue trasladado por medios particulares a un centro médico. Posteriormente, la información judicial señaló que recibió atención en el Hospital Tony Facio, en Limón.
La identidad de este hombre no fue divulgada en los reportes consultados, mientras que su evolución médica permanece sin confirmación pública en la información disponible.
La agresión ocurrió en una vía utilizada por habitantes de la comunidad. Por tratarse de un espacio público, los investigadores deben establecer las circunstancias que permitieron a los responsables aproximarse a las víctimas y abandonar posteriormente el sector.
Sospechosos se desplazaban en una motocicleta
La versión preliminar comunicada por el OIJ indica que los dos hombres caminaban por la carretera cuando fueron interceptados por personas que se movilizaban en una motocicleta.
En determinado momento, los ocupantes habrían utilizado un arma de fuego para disparar contra ellos.
Díaz sufrió al menos una herida de bala en la espalda, según el detalle suministrado por la Policía Judicial. El otro hombre también fue alcanzado por los disparos.
En medio de la agresión, el animal que acompañaba a la víctima mortal recibió un proyectil y murió.
Los sospechosos abandonaron el lugar después del ataque. Hasta la información conocida durante la jornada del sábado, no se habían comunicado detenciones relacionadas con el homicidio.
Aunque inicialmente se mencionó la posibilidad de un ajuste de cuentas, esa interpretación no constituye una conclusión oficial sobre el móvil del crimen.
Será la investigación judicial la que determine si existía algún conflicto previo, si las víctimas eran objetivos específicos y cuál fue la participación de las personas involucradas.
La muerte del perro también forma parte del hecho investigado
Una de las circunstancias particulares del homicidio fue la muerte del animal que acompañaba al hombre de 46 años.
De acuerdo con la reconstrucción preliminar, el perro se encontraba junto a Díaz cuando se produjo la agresión armada y también fue alcanzado por un disparo.
Su fallecimiento constituye una consecuencia adicional del ataque, aunque los reportes conocidos no permiten establecer que los agresores hubieran tenido intención específica de disparar contra el animal.
La secuencia exacta de los disparos y la posición de las víctimas son aspectos que deberán esclarecerse mediante las diligencias correspondientes.
Investigadores judiciales trabajan para esclarecer el homicidio
Después del ataque, oficiales de la Fuerza Pública permanecieron en el sector para resguardar el escenario donde ocurrió la muerte.
La intervención policial permitió mantener el control del sitio mientras se coordinaba el trabajo de los agentes judiciales.
El caso quedó bajo investigación del OIJ de Batán, dependencia encargada de realizar las diligencias relacionadas con el homicidio.
Entre los procedimientos correspondientes se encuentran la inspección del lugar, la documentación de los indicios disponibles y el análisis de las circunstancias en que ocurrió el ataque.
También se dispuso el traslado del cuerpo a la Morgue Judicial para efectuar la autopsia.
Este procedimiento permitirá complementar los hallazgos de la investigación médico-legal y precisar aspectos relacionados con las lesiones sufridas por la víctima.
La información disponible no establece todavía cuántos disparos fueron efectuados, el número definitivo de personas que participaron en el ataque ni la identidad de los sospechosos.
Boston pertenece al distrito de Carrandí, en Matina
El homicidio tuvo lugar en Boston, una comunidad que forma parte del distrito de Carrandí, perteneciente al cantón de Matina.
Esta ubicación es importante para precisar el escenario del crimen, debido a que los hechos se registraron en el cantón de Matina y no en el cantón central de Limón.
La división territorial administrativa de Costa Rica identifica a Carrandí como el tercer distrito de Matina e incluye a Boston entre sus poblados.
La ubicación exacta del ataque, señalada por los reportes de emergencias como el cruce de La 50, forma parte de los datos relevantes para reconstruir los desplazamientos de víctimas y sospechosos.
Un homicidio con preguntas pendientes
El ataque deja varios aspectos sin resolver.
Las autoridades deberán esclarecer por qué los agresores dispararon contra los dos hombres, establecer la identidad de quienes viajaban en la motocicleta y determinar si existía alguna relación previa entre las personas involucradas.
También permanece pendiente conocer oficialmente la condición médica del hombre que sobrevivió.
La participación de una motocicleta en la agresión constituye un elemento relevante para la investigación, pero por sí sola no permite establecer la motivación del homicidio.
Por otra parte, la muerte del perro confirma que el ataque produjo consecuencias más allá de las lesiones sufridas por las dos víctimas humanas.
El caso permanece bajo responsabilidad del Organismo de Investigación Judicial, mientras se desarrollan las diligencias destinadas a identificar a los responsables y determinar las circunstancias exactas del crimen.
Hasta la última información consultada, el homicidio de Díaz continuaba bajo investigación y no se habían anunciado capturas vinculadas con este hecho.

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