La Policía de Chicago investiga una denuncia de agresión sexual en una fraternidad cercana a la Universidad de Chicago. El sospechoso salió.
CHICAGO, ESTADOS UNIDOS — Una mujer de 21 años denunció una agresión sexual durante una fiesta en una fraternidad cerca a la Universidad de Chicago. La Policía investiga el caso y busca al sospechoso.
El Departamento de Policía de Chicago investiga una denuncia de agresión sexual presentada por una mujer de 21 años, quien afirmó haber sido atacada durante una fiesta en una casa de la fraternidad Alpha Epsilon Pi, ubicada en el sector de Hyde Park, cerca de la Universidad de Chicago.
El incidente fue reportado durante la madrugada del domingo 11 de octubre de 2026, alrededor de la 1:50 a. m., según la información divulgada por la institución universitaria y las autoridades policiales.
La denunciante, quien no estudia en la universidad, recibió atención médica en el Centro Médico de la Universidad de Chicago.
La investigación continúa abierta y, de acuerdo con la información pública disponible, el hombre señalado como sospechoso no había sido identificado.
El caso ha provocado reacciones de las autoridades universitarias y de la fraternidad, que anunciaron su colaboración con la investigación.
Denuncia surgió durante una fiesta en Hyde Park
De acuerdo con el reporte policial y una alerta de seguridad difundida por la Universidad de Chicago, la agresión denunciada habría ocurrido dentro de una residencia utilizada por el capítulo Lambda de la fraternidad Alpha Epsilon Pi (AEPi).
La propiedad se encuentra en el número 5625 de South University Avenue, en el barrio Hyde Park, una zona donde funcionan instalaciones universitarias, viviendas y diferentes organizaciones estudiantiles.
Según la información preliminar, una persona que se encontraba en el inmueble intervino durante el incidente.
Posteriormente, el hombre señalado por la denunciante abandonó la residencia.
Las autoridades universitarias comunicaron que una revisión inicial de las imágenes captadas por cámaras de seguridad permitió observar a una persona que coincidía con la descripción del sospechoso mientras corría fuera de la casa.
Las grabaciones constituyen uno de los elementos utilizados para intentar identificar al hombre y reconstruir sus desplazamientos.
Sin embargo, la universidad no ha divulgado una identificación definitiva del individuo ni ha anunciado que exista una persona detenida por este caso.
La Policía de Chicago mantiene a su cargo las diligencias principales.
Autoridades buscan identificar al hombre que huyó
La alerta de seguridad emitida después del incidente incluyó características físicas y detalles sobre la vestimenta del hombre buscado.
De acuerdo con la descripción atribuida a los testigos, tendría una estatura aproximada de 1,70 metros, piel oscura y cabello corto a los lados, con mayor longitud y textura rizada en la parte superior.
Los reportes también señalaron que vestía una camiseta negra, pantalones deportivos negros y zapatos blancos.
La universidad difundió esos datos como parte de su solicitud de colaboración para identificar al sospechoso.
La descripción corresponde a información preliminar de testigos y no constituye prueba de responsabilidad contra ninguna persona que presente características semejantes.
Tampoco se ha establecido públicamente si el hombre pertenece a la fraternidad, estudia en la universidad o ingresó a la fiesta como invitado.
La identidad del sospechoso y su posible relación con la residencia continúan entre los aspectos pendientes de esclarecer.
La denunciante recibió atención médica
El Departamento de Policía de Chicago confirmó que la mujer acudió al Centro Médico de la Universidad de Chicago para recibir atención después de denunciar el incidente.
Las autoridades no han divulgado información detallada sobre su condición médica, y la identidad de la denunciante se mantiene fuera de los reportes públicos.
La institución universitaria aseguró que distintas dependencias trabajan para apoyar a la persona afectada y facilitar las diligencias policiales.
En investigaciones de esta naturaleza, la atención médica puede ser importante tanto para atender posibles lesiones y necesidades inmediatas como para ofrecer acompañamiento especializado.
El proceso de investigación debe desarrollarse con respeto a la privacidad de la denunciante y a los derechos de las personas involucradas.
No se han comunicado públicamente resultados concluyentes de pruebas forenses relacionadas con este incidente.
Alpha Epsilon Pi suspende sus actividades mientras avanza el caso
La fraternidad Alpha Epsilon Pi respondió a la denuncia mediante comunicados en los que expresó su rechazo a cualquier conducta de agresión o acoso sexual.
El capítulo de la Universidad de Chicago sostuvo que, según la información con la que contaba, no existían indicios de participación o complicidad de personas afiliadas a la organización.
Esa afirmación corresponde a la posición de la fraternidad y no representa una determinación independiente de las autoridades policiales.
La organización nacional informó que tomó conocimiento del caso el domingo 11 de octubre y que comenzó a coordinar acciones con los responsables del capítulo local.
Además, confirmó que las actividades y los programas del capítulo fueron suspendidos mientras se conocen los resultados de la investigación.
La medida constituye una decisión institucional comunicada por la organización y no debe confundirse con una sanción penal ni con una conclusión sobre la responsabilidad de sus integrantes.
Alpha Epsilon Pi también reiteró que sus normas internas prohíben el acoso sexual, el contacto físico no consentido, las presiones coercitivas y otras formas de violencia.
Sus representantes aseguraron que continúan proporcionando información a las autoridades correspondientes.
Universidad aclara su relación con las fraternidades
La Universidad de Chicago manifestó preocupación por la denuncia y aseguró que la seguridad de las personas que estudian, trabajan o visitan su comunidad constituye una prioridad institucional.
En su respuesta pública, explicó que las fraternidades no son reconocidas formalmente como organizaciones estudiantiles de la universidad.
Esto significa que no mantienen una afiliación institucional equivalente a la de los grupos reconocidos oficialmente por la casa de estudios.
Sin embargo, esa condición no exime a los estudiantes universitarios del cumplimiento de las políticas internas de conducta y disciplina.
La institución indicó que cualquier estudiante involucrado en comportamientos contrarios a sus normas puede estar sujeto a los procedimientos correspondientes, independientemente de su participación en una fraternidad.
También reiteró su compromiso de prevenir conductas sexuales inapropiadas y establecer consecuencias disciplinarias cuando existan fundamentos para hacerlo.
La policía universitaria colabora con el Departamento de Policía de Chicago, aunque la investigación criminal permanece bajo responsabilidad de las autoridades municipales.
Otro caso universitario mantiene la atención sobre las fraternidades
La denuncia en Chicago ocurre mientras otras universidades estadounidenses enfrentan cuestionamientos por la manera en que respondieron a acusaciones de violencia sexual.
Uno de los casos más conocidos se relaciona con una denuncia presentada por una antigua estudiante de la Universidad de Cornell, en Nueva York, por hechos que, según su relato, ocurrieron durante una reunión de la fraternidad Chi Phi en octubre de 2024.
La denunciante sostiene que sufrió una agresión sexual grupal y posteriormente cuestionó el manejo de las investigaciones y de los procedimientos universitarios.
El expediente generó nuevas acciones judiciales y un debate sobre la transparencia institucional.
La controversia también llevó a revisar decisiones disciplinarias y el papel de las autoridades universitarias en la atención de denuncias de violencia sexual.
Aunque ambos acontecimientos involucran espacios relacionados con fraternidades, se trata de investigaciones independientes, con hechos, instituciones y personas distintas.
No existe fundamento para atribuir una relación directa entre ambos casos.
El debate se centra en cómo las universidades pueden garantizar procedimientos adecuados para atender denuncias, colaborar con las autoridades policiales y ofrecer protección a quienes reportan hechos de esta naturaleza.
Canales de denuncia y acompañamiento para la comunidad
La Universidad de Chicago dispone de recursos de atención y orientación para personas que enfrentan situaciones de violencia o conducta sexual inapropiada.
Entre ellos se encuentran los servicios institucionales de apoyo y los mecanismos para presentar reportes relacionados con presuntas infracciones a las políticas universitarias.
También se ha solicitado que cualquier persona con información relevante sobre el caso contacte directamente al Departamento de Policía de Chicago o a la policía universitaria.
La colaboración de testigos puede contribuir a aclarar la cronología del incidente y facilitar la identificación del hombre buscado.
Las autoridades recomiendan que los datos se suministren mediante canales oficiales, evitando acusaciones públicas contra personas cuya vinculación con el caso no haya sido demostrada.
Investigación sigue abierta y no hay identificación confirmada
Hasta la información publicada el 12 de octubre de 2026, las autoridades no habían anunciado una detención ni identificado públicamente al hombre buscado por la denuncia.
La investigación deberá determinar qué ocurrió durante la fiesta, establecer la identidad del sospechoso y evaluar las pruebas disponibles.
Paralelamente, la fraternidad mantiene suspendidas sus actividades y la Universidad de Chicago continúa colaborando con las autoridades policiales.
La denuncia constituye un señalamiento que debe investigarse mediante los procedimientos correspondientes, sin anticipar conclusiones sobre la responsabilidad de personas u organizaciones.
Mientras avanzan las diligencias, las autoridades insisten en la importancia de respetar la privacidad de la mujer y proporcionar información útil por los canales oficiales.

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