Sicarios graban tortura y asesinato ordenado por alias “Diablo”

OIJ investiga video ligado a dos desaparecidos de Pococí y la posible relación del caso con estructuras criminales que operan en Limón.

LIMÓN, COSTA RICA — Un video de extrema violencia es investigado tras la desaparición de dos hombres de Pococí. Las autoridades deben determinar quién cometió el crimen y quién ordenó su ejecución.

 La investigación sobre la desaparición de dos hombres vecinos de Pococí adquirió una nueva dimensión después de que circulara un video de extrema violencia que aparentemente los muestra sometidos por un grupo de sujetos antes de ser atacados en aguas del Caribe.

Las personas buscadas son Jafetth Fernando Vega Picado, de 24 años, y William Chavarría Quintero, de 35. Ambos fueron vistos por última vez el 25 de septiembre en Limón y sus desapariciones fueron denunciadas ante el Organismo de Investigación Judicial (OIJ).

La Delegación Regional de Pococí y Guácimo emitió solicitudes de colaboración ciudadana para localizarlos. En el caso de Vega, la denuncia formal se presentó el 27 de septiembre. Chavarría también fue reportado como desaparecido ese día.

El material audiovisual que comenzó a circular posteriormente llevó el caso a un escenario más complejo. La grabación aparentemente muestra a dos hombres retenidos y posteriormente atacados desde una embarcación.

Debido a la naturaleza de las imágenes, CRHoy.com no reproduce el video ni fotografías que expongan a las víctimas durante los actos de violencia.

La existencia de la grabación, por sí sola, tampoco permite establecer judicialmente quiénes fueron sus autores materiales, quién ordenó el ataque ni qué organización criminal estaría detrás de los hechos. Esas circunstancias deberán ser determinadas por las autoridades.

Familiares reconocieron a Vega en la grabación

Familiares de Jafetth Fernando Vega comunicaron a las autoridades que reconocieron al joven en el material que comenzó a circular después de su desaparición.

Vega había sido visto por última vez el viernes 25 de septiembre. Dos días después, sus allegados reportaron su desaparición y el OIJ activó la solicitud pública de información para tratar de localizarlo.

William Chavarría desapareció en el mismo periodo. La información oficial divulgada por la Delegación Regional de Pococí y Guácimo señala que tiene 35 años y que también fue visto por última vez en Limón el 25 de septiembre.

El hecho de que ambas desapariciones coincidan temporalmente y que los dos hombres aparentemente aparezcan en una misma grabación constituye uno de los elementos que deben esclarecer los investigadores.

Hasta las publicaciones consultadas para esta revisión, los cuerpos no habían sido localizados. Esa circunstancia obliga a mantener una distinción entre lo que aparentemente documenta el video y lo que puede confirmarse mediante una investigación forense y judicial.

Por esa razón, resulta más preciso referirse a ambos como desaparecidos mientras las autoridades no comuniquen oficialmente la recuperación e identificación de sus cuerpos o establezcan de manera concluyente su muerte.

 

 

 

Grabación muestra un ataque de extrema violencia

Las imágenes difundidas son particularmente violentas. Los dos hombres aparecen inmovilizados y posteriormente son lanzados al agua desde una embarcación, donde son atacados con armas de fuego.

La descripción general del material resulta suficiente para comprender la gravedad del caso. Reproducir los detalles visuales más explícitos no aporta elementos indispensables para explicar la investigación y puede aumentar innecesariamente la exposición de las víctimas y sus familias.

Uno de los aspectos que las autoridades deberán establecer es dónde se produjo el ataque. Las publicaciones iniciales sitúan los hechos en aguas del Caribe, pero la ubicación exacta y las circunstancias en las que las víctimas habrían sido trasladadas hasta la embarcación requieren confirmación.

También deberá determinarse cuándo fue realizada la grabación y quién la difundió originalmente.

Esas preguntas tienen importancia investigativa porque los archivos digitales, los dispositivos utilizados y la cadena de distribución del material pueden convertirse en elementos relevantes para reconstruir un hecho criminal.

La supuesta orden atribuida a alias “Diablo” no está confirmada judicialmente

Una de las versiones difundidas alrededor del caso atribuye el ataque a una estructura relacionada con Alejandro Arias Monge, conocido como alias “Diablo”, e incluso sostiene que la orden habría sido transmitida desde Máxima Seguridad de La Reforma.

Esa afirmación debe manejarse como una hipótesis bajo investigación y no como un hecho demostrado.

Arias Monge permanece recluido en el módulo de Máxima Seguridad de La Reforma después de su captura, ocurrida el 24 de julio de 2026 en Sarapiquí.

El OIJ lo detuvo durante un amplio operativo y desde entonces ha permanecido bajo custodia mientras enfrenta procesos judiciales. Su reclusión en ese centro penitenciario sí está documentada.

Lo que no puede afirmarse con el mismo grado de certeza es que haya ordenado desde prisión el ataque mostrado en el video.

Para establecer una responsabilidad de esa naturaleza serían necesarias pruebas que permitan reconstruir una eventual comunicación, identificar a quienes recibieron las instrucciones y vincularlas posteriormente con los responsables materiales.

Mientras esa conexión no sea demostrada, atribuir directamente la autoría intelectual a una persona investigada convertiría una versión preliminar en una conclusión que corresponde determinar a las autoridades judiciales.

Una presunta “lista” circuló antes de las desapariciones

El caso ocurre en medio de otra investigación relacionada con amenazas que han circulado en comunidades del Caribe.

Desde mediados de septiembre se difundió mediante redes sociales y aplicaciones de mensajería una imagen presentada como una supuesta lista de objetivos de una estructura criminal vinculada con alias “Diablo”.

En esos mensajes aparecían nombres, apodos y referencias a agrupaciones identificadas como “Búfalos” y “Perros”.

Sin embargo, tampoco existe confirmación oficial de la autenticidad de esa lista. No se ha establecido públicamente quién la confeccionó, quién comenzó a distribuirla ni si efectivamente fue producida por la organización a la que se atribuye.

Ese antecedente es relevante porque durante septiembre se registraron varios homicidios en Cariari y comenzaron a circular versiones sobre una disputa entre organizaciones criminales.

La coincidencia temporal constituye una línea que puede ser investigada, pero no demuestra por sí misma que todos esos hechos tengan un mismo autor intelectual o formen parte de una única operación criminal.

El video podría cumplir una función de intimidación

La difusión de la grabación agrega una dimensión diferente al caso.

Cuando quienes cometen un crimen deciden registrarlo y distribuir las imágenes, el material puede cumplir funciones adicionales al acto violento: acreditar ante terceros que una acción fue ejecutada, amenazar a adversarios o proyectar capacidad de violencia.

En este caso, publicaciones periodísticas han relacionado la grabación con mensajes dirigidos a una agrupación rival.

Esa interpretación es compatible con el uso intimidatorio que puede darse a contenidos violentos, pero determinar cuál fue la intención específica de quienes produjeron y distribuyeron este video requiere identificar primero a sus responsables.

También existe una consecuencia social. La circulación masiva de material de esta naturaleza multiplica el alcance del mensaje y expone repetidamente a familiares y comunidades a imágenes de las víctimas.

Por esa razón, informar sobre la existencia y relevancia investigativa de la grabación no exige reproducirla.

Cariari registra una sucesión de hechos violentos

La desaparición de Vega y Chavarría se produce después de una sucesión de homicidios registrada durante septiembre en Cariari de Pococí.

Información divulgada sobre investigaciones anteriores señalaba que tres personas habían sido asesinadas en menos de una semana en esa localidad.

Uno de los ataques ocurrió el 21 de septiembre. Según la versión preliminar atribuida al OIJ, un hombre se encontraba frente a su vivienda cuando dos personas llegaron en motocicleta. La víctima intentó escapar, pero fue alcanzada y recibió varios disparos.

Esos crímenes comenzaron a ser relacionados públicamente con la presunta lista que circulaba en la zona.

Sin embargo, las autoridades deben establecer individualmente el móvil y los responsables de cada homicidio y determinar después si existen elementos probatorios suficientes para vincular los expedientes.

La existencia de rivalidades entre organizaciones dedicadas a actividades ilícitas constituye una línea de investigación posible, pero no sustituye la necesidad de identificar a los autores materiales e intelectuales de cada hecho.

La investigación debe reconstruir quién grabó y difundió el material

El video plantea varias preguntas que todavía permanecen abiertas.

Además de confirmar plenamente la identidad de las personas que aparecen en las imágenes, los investigadores deberán determinar dónde ocurrió el ataque, quiénes participaron, qué embarcación fue utilizada y quién realizó la grabación.

También resulta relevante establecer cómo salió el archivo de manos de los responsables y cuál fue su ruta de difusión.

La eventual vinculación del ataque con una organización criminal necesitará pruebas independientes de los mensajes que circulan en redes sociales.

Del mismo modo, una posible orden emitida desde un centro penitenciario requeriría establecer mecanismos de comunicación y personas intermediarias. Sin esos elementos, la afirmación permanece en el terreno de las sospechas.

La investigación judicial será la que permita determinar si el caso está efectivamente relacionado con la disputa criminal que ha golpeado sectores del Caribe durante las últimas semanas.

Mientras tanto, las solicitudes oficiales para localizar a Jafetth Fernando Vega Picado y William Chavarría Quintero constituyen el dato institucional comprobable sobre su situación.

La prudencia resulta especialmente necesaria en un caso donde un video extremadamente violento circula junto con mensajes, versiones sobre organizaciones criminales y atribuciones de responsabilidad que todavía requieren ser demostradas.

COMMENTS

Publicidad

Loaded All Posts Not found any posts VER TODAS Leer más Reply Cancel reply Delete Por Inicio PÁGINAS NOTICIAS Ver todas RECOMMENDED FOR YOU LABEL ARCHIVE BUSCAR TODAS LAS NOTICIAS Not found any post match with your request Back Home Sunday Monday Tuesday Wednesday Thursday Friday Saturday Sun Mon Tue Wed Thu Fri Sat January February March April May June July August September October November December Jan Feb Mar Apr May Jun Jul Aug Sep Oct Nov Dec just now 1 minute ago $$1$$ minutes ago 1 hour ago $$1$$ hours ago Yesterday $$1$$ days ago $$1$$ weeks ago more than 5 weeks ago Followers Follow THIS PREMIUM CONTENT IS LOCKED STEP 1: Share to a social network STEP 2: Click the link on your social network Copy All Code Select All Code All codes were copied to your clipboard Can not copy the codes / texts, please press [CTRL]+[C] (or CMD+C with Mac) to copy Table of Content
\n