Banda criminal de alias “Diablo” difunde lista de personas a matar

Una supuesta lista de amenazas atribuida al grupo de alias “Diablo” circula en Limón, pero su autenticidad no ha sido confirmada.

LIMÓN, COSTA RICA — Una imagen con amenazas de muerte y referencias a varias personas y grupos circula desde el miércoles en Limón atribuida a la estructura de alias “Diablo”; sin embargo, no existe confirmación oficial de su autoría, un punto clave mientras la zona atraviesa un reacomodo de organizaciones criminales.

 La circulación de una imagen con nombres, apodos y referencias a grupos señalados como supuestos objetivos de homicidio abrió una nueva alerta en Limón este 16 de septiembre, pero la evidencia disponible hasta ahora no permite atribuir el documento a la organización vinculada con Alejandro Arias Monge, alias “Diablo”.

La publicación comenzó a difundirse mediante redes sociales y servicios de mensajería y contiene lenguaje explícitamente amenazante. Repretel, que informó inicialmente sobre el documento, señaló que no había confirmación oficial sobre su autenticidad ni sobre las personas mencionadas.

Esa ausencia de verificación modifica sustancialmente cómo debe interpretarse el caso: está comprobada la circulación de una imagen presentada como una lista de amenazas, pero no está comprobado que la haya elaborado, autorizado o distribuido la organización de Arias Monge.

Esta publicación tampoco reproduce los nombres ni los apodos incluidos en la imagen. Difundirlos ampliaría el alcance de una amenaza cuya procedencia todavía no ha sido establecida y podría identificar innecesariamente a personas presentadas como posibles blancos de violencia.

La autenticidad y la autoría del mensaje siguen sin establecerse

La principal incógnita es quién creó el documento.

La publicación original sostiene que la imagen circuló en comunidades de Limón y en plataformas digitales, pero advierte expresamente que no existe confirmación oficial de su autenticidad. La información disponible tampoco permite establecer cuándo fue creada, quién la publicó primero, desde qué cuenta o dispositivo comenzó a propagarse ni si los responsables tienen relación efectiva con la estructura criminal a la que se atribuye.

Por ello, describir el documento directamente como una “lista de la banda de Diablo” excedería lo que actualmente puede demostrarse.

Hay además una diferencia entre tres hechos que no deben confundirse: que una imagen circule en redes, que alguien la atribuya a una organización criminal y que una investigación policial confirme que esa organización efectivamente la produjo.

Solo los dos primeros elementos aparecen sustentados en la información pública revisada para esta nota.

Tampoco se localizó, hasta la revisión realizada este 17 de septiembre, un comunicado del Ministerio Público o una publicación institucional del OIJ que autentique específicamente el documento o confirme una investigación formal sobre cada una de las personas allí señaladas.

OIJ reporta un reacomodo criminal en Limón tras la captura de “Diablo”

La aparición del mensaje coincide, no obstante, con un escenario de seguridad que el OIJ sí ha documentado: una reorganización de estructuras criminales después de la captura de Arias Monge.

El director del OIJ, Michael Soto, declaró esta semana que las autoridades observan un reacomodo de grupos en distintos puntos del país y una disputa por espacios anteriormente asociados a la organización de “Diablo”. Según Soto, algunas estructuras utilizaban el nombre del grupo como una especie de “franquicia”. 

La Policía Judicial ha detectado movimientos desde el Caribe Sur y Limón centro hasta Batán, Matina, Guácimo, Siquirres y Sarapiquí. También identificó presencia de integrantes de bandas procedentes del sur de San José que estarían intentando disputar puntos de venta y distribución de drogas en la región.

Ese contexto es relevante para evaluar el mensaje, pero no demuestra su autoría. La existencia de disputas criminales en Limón no constituye por sí misma evidencia de que la imagen proceda de la organización atribuida.

Arias Monge fue detenido el 24 de julio de 2026 después de permanecer aproximadamente una década evadiendo a las autoridades, según el Ministerio Público. La Fiscalía sostiene que las investigaciones posteriores buscan desarticular las distintas ramificaciones de su organización.

Fiscalía mantiene investigaciones contra ramificaciones vinculadas a la organización

Las actuaciones judiciales posteriores a la captura muestran que la estructura atribuida a “Diablo” no desapareció automáticamente con la detención de su presunto líder.

El 6 de agosto, el Ministerio Público, el OIJ y la Administración para el Control de Drogas de Estados Unidos (DEA) ejecutaron una operación que terminó con seis adultos y tres menores detenidos, todos vinculados por la Fiscalía con la organización. El operativo permitió decomisar ₡10 millones en efectivo, marihuana sintética, municiones, teléfonos y documentación.

El 2 de septiembre, la Fiscalía Adjunta Especializada contra la Delincuencia Organizada dirigió otros cuatro allanamientos y ordenó detener a un oficial de Fuerza Pública al que vincula con esa misma estructura. La causa investiga presunta venta de drogas, procuración de impunidad, peculado y divulgación de secretos.

Antes de la captura de Arias Monge, las autoridades también habían detenido a un hombre de apellido Ruiz, alias “Guato”, a quien el Ministerio Público señaló como presunto responsable de dirigir operaciones de la organización en Valle La Estrella. La Fiscalía informó que el sospechoso se encontraba oculto en una zona montañosa y que en el lugar se localizaron armas de alto poder y equipos de comunicación satelital.

Estos antecedentes permiten establecer que las autoridades continúan investigando distintas células y colaboradores relacionados con la organización. No permiten, en cambio, conectar automáticamente esas causas con la imagen que circula esta semana.

Una amenaza viral no equivale a una orden de homicidio confirmada

La distinción es especialmente importante en un caso que involucra posibles amenazas contra la vida.

Una imagen difundida por WhatsApp, Facebook u otra plataforma puede convertirse rápidamente en una fuente de temor y adquirir apariencia de autenticidad conforme se replica. Para atribuirla de manera responsable a una organización determinada sería necesario establecer elementos adicionales, como su origen digital, comunicaciones relacionadas, dispositivos, cuentas, testimonios o información obtenida dentro de una investigación.

Ninguno de esos elementos ha sido divulgado oficialmente para este documento.

También sería prematuro presentar a las personas mencionadas como integrantes de bandas o involucradas en delitos únicamente porque sus nombres o apodos aparecen escritos en la imagen. La inclusión en un mensaje anónimo no constituye evidencia de actividad criminal.

La situación sí adquiere relevancia pública por el contexto en que aparece. El OIJ ha relacionado el actual reacomodo de estructuras con hechos de violencia y con disputas territoriales posteriores a la caída de varios cabecillas. Soto afirmó que las capturas recientes han afectado organizaciones desde el Caribe Sur hasta Sarapiquí y que jóvenes están siendo utilizados para ejecutar acciones violentas.

El origen digital del documento es una de las principales preguntas pendientes

Determinar la autenticidad de la imagen requerirá separar el contenido visible de su procedencia.

Entre los elementos todavía no establecidos públicamente están la primera cuenta que difundió el archivo, si existen versiones anteriores de la misma imagen, cuándo fue creada, si fue modificada después de su publicación inicial y si las autoridades encontraron comunicaciones que permitan vincularla con personas investigadas por crimen organizado.

Tampoco existe confirmación pública de que cada persona mencionada enfrente una amenaza real relacionada con esa estructura.

Mientras esos extremos permanezcan abiertos, el dato periodísticamente comprobable es más limitado que el mensaje viral: circula una supuesta lista de amenazas atribuida al grupo de alias “Diablo”, pero su autenticidad y procedencia no han sido confirmadas oficialmente.

El contexto de violencia en Limón y el reacomodo criminal reconocido por el OIJ justifican que el documento sea examinado con atención. Precisamente por ese contexto, atribuirlo sin evidencia podría amplificar una operación de intimidación, un mensaje falso o un documento cuya procedencia todavía se desconoce.

Para suministrar información confidencial al OIJ, la institución mantiene el número 800-8000-645 de su Centro de Información Confidencial.

COMMENTS

Publicidad

Loaded All Posts Not found any posts VER TODAS Leer más Reply Cancel reply Delete Por Inicio PÁGINAS NOTICIAS Ver todas RECOMMENDED FOR YOU LABEL ARCHIVE BUSCAR TODAS LAS NOTICIAS Not found any post match with your request Back Home Sunday Monday Tuesday Wednesday Thursday Friday Saturday Sun Mon Tue Wed Thu Fri Sat January February March April May June July August September October November December Jan Feb Mar Apr May Jun Jul Aug Sep Oct Nov Dec just now 1 minute ago $$1$$ minutes ago 1 hour ago $$1$$ hours ago Yesterday $$1$$ days ago $$1$$ weeks ago more than 5 weeks ago Followers Follow THIS PREMIUM CONTENT IS LOCKED STEP 1: Share to a social network STEP 2: Click the link on your social network Copy All Code Select All Code All codes were copied to your clipboard Can not copy the codes / texts, please press [CTRL]+[C] (or CMD+C with Mac) to copy Table of Content
\n