El BID estima que la inteligencia artificial podría elevar 5,1 % el PIB regional en diez años, pero advierte sobre posibles caídas salariales.
NUEVA YORK, Estados Unidos. La adopción generalizada de inteligencia artificial (IA) podría elevar un 5,1 % la producción económica de América Latina y el Caribe durante la próxima década, según las estimaciones divulgadas este lunes 21 de septiembre por el Banco Interamericano de Desarrollo (BID).
El crecimiento proyectado, sin embargo, no garantiza mejores remuneraciones para todos los trabajadores. El organismo advierte que los salarios podrían aumentar hasta un 5,3 % si las personas consiguen trasladarse hacia ocupaciones en expansión, pero también podrían experimentar caídas de hasta un 20,9 % si esa transición laboral no ocurre.
Las cifras forman parte de una investigación que se incorporará al informe insignia del BID correspondiente a 2026, cuya publicación está prevista para noviembre.
Los resultados preliminares plantean un desafío para las economías latinoamericanas: aprovechar las ganancias de productividad asociadas con la IA y, al mismo tiempo, facilitar que los trabajadores accedan a las nuevas oportunidades laborales.
El PIB regional podría crecer entre 0,3 % y 5,1 % según la adopción de IA
El estudio del BID contempla escenarios con resultados económicos considerablemente diferentes.
En una situación de adopción generalizada de inteligencia artificial, la producción económica de América Latina y el Caribe podría situarse un 5,1 % por encima del nivel que alcanzaría sin esas ganancias tecnológicas al cabo de diez años.
En contraste, un escenario caracterizado por una implementación limitada y mejoras reducidas de productividad produciría un aumento estimado de apenas un 0,3 %.
La diferencia entre ambos resultados alcanza 4,8 puntos porcentuales, un cálculo que permite dimensionar la importancia que el modelo atribuye al grado de incorporación de la tecnología.
Esto no significa que el BID esté pronosticando un crecimiento anual del 5,1 %. La estimación corresponde al efecto acumulado sobre el nivel de producción económica al término del período analizado.
Tampoco representa una previsión específica para Costa Rica ni para ningún otro país. Se trata de una proyección regional que reúne economías con diferentes estructuras productivas, niveles de digitalización y características laborales.
Los salarios podrían subir 5,3 % o caer hasta 20,9 %
La investigación también contempla escenarios contrastantes para las remuneraciones.
Si los trabajadores logran incorporarse a ocupaciones y sectores que se expanden con la inteligencia artificial, los salarios podrían aumentar entre un 2,3 % y un 5,3 %.
Por el contrario, si no consiguen trasladarse hacia esas actividades, las estimaciones consideran posibles reducciones salariales de entre un 13,5 % y un 20,9 %.
La distancia entre el extremo de aumento salarial del 5,3 % y el escenario de caída del 20,9 % alcanza 26,2 puntos porcentuales.
Esta comparación muestra la amplitud de los resultados contemplados por el estudio, aunque no permite determinar cuántos trabajadores se encontrarían en cada situación.
Los datos tampoco significan que todos los salarios regionales vayan a caer ni que todos los trabajadores que utilicen inteligencia artificial recibirán aumentos.
Las estimaciones dependen de las condiciones consideradas en cada escenario, especialmente de la posibilidad de que las personas cambien de ocupación y accedan a actividades que demanden nuevas capacidades.
La movilidad laboral aparece como condición para aprovechar la productividad
Uno de los principales elementos del análisis es la relación entre productividad y remuneraciones.
La inteligencia artificial puede modificar la manera en que se ejecutan determinadas tareas, ampliar la capacidad productiva de las empresas y transformar la demanda de habilidades.
Sin embargo, una mejora de productividad no implica automáticamente un incremento salarial para todos los trabajadores.
La posibilidad de trasladarse hacia ocupaciones en expansión adquiere importancia porque permite que las personas participen en actividades que pueden beneficiarse del cambio tecnológico.
Desde esa perspectiva, la formación profesional, la actualización de competencias y los mecanismos de transición laboral constituyen ámbitos relevantes para examinar las implicaciones del estudio.
El BID todavía no ha divulgado en la información consultada un desglose que permita establecer cuáles ocupaciones específicas registrarían las mayores variaciones salariales.
Por esa razón, no es posible atribuir los porcentajes anunciados a profesiones concretas ni identificar, con base únicamente en estas cifras, los países que experimentarían mayores beneficios o pérdidas.
La brecha de 4,8 puntos muestra la diferencia entre los escenarios económicos
Una comparación de los resultados preliminares permite observar que el escenario de adopción amplia contempla un efecto sobre el PIB 17 veces mayor que el escenario limitado, al dividir 5,1 entre 0,3.
Esta relación es una comparación aritmética entre dos estimaciones, no una probabilidad de que alguno de los escenarios se materialice.
Asimismo, los datos salariales muestran que la evolución del empleo y la capacidad de adaptación de los trabajadores pueden modificar sustancialmente la distribución de los beneficios económicos.
El contraste resulta especialmente relevante porque el crecimiento de la producción y el comportamiento de los salarios representan variables diferentes.
Una economía puede producir más bienes y servicios sin que todas las personas obtengan necesariamente mayores ingresos laborales.
Por tanto, el estudio plantea dos dimensiones que deben examinarse por separado: cuánto podría aumentar la producción regional y cómo podrían variar las remuneraciones bajo distintas condiciones de movilidad laboral.
Goldfajn aborda la IA y los minerales críticos con gobiernos y empresas
El presidente del BID, Ilan Goldfajn, abordó las oportunidades económicas de la inteligencia artificial durante una jornada de encuentros con representantes gubernamentales y ejecutivos del sector tecnológico.
Según informó Reuters, las conversaciones del 21 de septiembre también incluyeron a dirigentes regionales y representantes de empresas como Alphabet, Meta y Anthropic.
La agenda incorporó otro asunto relacionado con el desarrollo productivo: las cadenas de suministro de minerales críticos.
Goldfajn planteó la necesidad de ampliar el financiamiento, promover contratos de compra a largo plazo y establecer mecanismos de protección mediante precios mínimos.
El objetivo expuesto por el presidente del organismo consiste en diferenciar los minerales producidos con respeto a las condiciones laborales y ambientales de aquellos suministros que no cumplen esas garantías.
Entre las posibilidades mencionadas figura un mecanismo de compradores que contribuya a sostener condiciones comerciales para esos materiales.
No obstante, la información divulgada no precisa cómo funcionaría ese mecanismo, cuáles serían sus participantes ni si el BID aportaría financiamiento directo.
Las conversaciones sobre minerales críticos constituyen una línea de trabajo adicional del organismo. No deben confundirse con los supuestos utilizados para calcular el posible aumento del PIB asociado con la inteligencia artificial.
El informe de noviembre deberá precisar los supuestos de las proyecciones
La investigación completa está prevista para noviembre de 2026, cuando el BID publique su informe insignia.
El documento permitirá examinar con mayor detalle las condiciones utilizadas para construir los escenarios de adopción tecnológica, productividad y remuneraciones laborales.
También será relevante determinar si incluye resultados desagregados por país, actividad económica o características de los trabajadores.
Por ahora, las cifras difundidas corresponden a estimaciones y no a resultados observados.
El aumento potencial del 5,1 % en la producción regional está condicionado por la adopción de inteligencia artificial, mientras que los posibles cambios salariales dependen, entre otros factores, de la movilidad de los trabajadores.
La publicación del informe completo será un paso necesario para evaluar el alcance de esas proyecciones y sus implicaciones para las distintas economías de América Latina y el Caribe.

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